16 agosto 2010

Sus hijos no son sus hijos

Sus hijos no son sus hijos, son los hijos y las hijas de los anhelos que la vida tiene de si misma

Vienen a través de ustedes, mas no de ustedes y aunque vivan con ustedes, no les pertenecen.

Pueden darles su amor, mas no sus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Pueden albergar sus cuerpos, mas no sus almas, porque sus almas moran en la casa del mañana, que ni aun en sueños les será dado visitar.

pueden esforzarse por ser como ellos, mas no intenten hacerlos como ustedes, porque la vida no marcha hacia atrás, ni se detiene en el ayer.

Ustedes son el arco por medio del cual sus hijos son disparados como flechas vivas.

El arquero ve el blanco sobre el camino del infinito, y las dobla con toda su fuerza a fin de que sus flechas vayan veloces y lejos.

Que el hecho de estar en manos del arquero sea para su dicha, por que así como
el ama la flecha que dispara, ama también el arco que permanece firme.

Por eso ustedes tuvieron la oportunidad de vivir su vida y la libertad de amar y hacer su vida.

Dejen que sus hijos vuelen solos del nido cuando llegue la hora y no les reclamen para que vuelvan.

Ellos los querrán por siempre Y tendrán también su nido, del cual algún día, ellos solos quedarán, pero fue su nido y su vida, déjenlos libres.

Ámenlos con libertad no apaguen el fuego de su hogar, vivan y dejen vivir, Así ellos siempre los querrán.

Tarot Los Arcanos

2 comentarios:

Ismael Ávila dijo...

Ojalá todos los padres supieran esto.De esa manera,los jóvenes que son sometidos a ser como sus padres,dejarían de buscar quitarse la vida en algunos casos.O quizás dejarían las drogas,puesto que todo eso lo hacen para escapar de los mismos padres,buscando la libertad de expresión y libertad,su propio dominio sobre sus vidas.Entendemos que los padres son sobreprotectores a veces,pero a su vez ellos deberían entender lo que pensamos los hijos,las formas que buscamos para decirles:"por favor,dejennos ir,dejennos vivir,no somos niños,ya es hora de que despierten...".
Si algún padre lee esto y no solo el blog,entenderá a lo que me refiero sin ser disparatado.

marta dijo...

ME ENCANTA KHALIL GIBRAN, ES SIN DUDA MI ESCRITOR FAVORITO, LA PARTE DEL PROFETA EN LA Q HABLA DEL AMOR ES INCREIBLE!!!!!

Cuando el amor os llame, seguidle,
aunque sus caminos sean duros y escarpados.
Y cuando sus alas os envuelvan, ceded a él,
aunque la espada oculta en su plumaje pueda heridos.
Y cuando os hable, creed en él,
aunque su voz pueda desbaratar vuestros sueños como
el viento del norte asola vuestros jardines.
Porque así como el amor os corona, debe crucificaros.
Así como os agranda, también os poda.
Así como se eleva hasta vuestras copas y acaricia
vuestras más frágiles ramas que tiemblan al sol, también
penetrará hasta vuestras raíces y las sacudirá de su arraigo a la tierra.
Como gavillas de trigo, se os lleva.
Os apalea para desnudaros.
Os trilla para libraros de vuestra paja.
Os muele hasta dejaros blancos.
Os amasa hasta que seáis ágiles,
y luego os entrega a su fuego sagrado, y os transforma
en pan sagrado para el festín de Dios.
Todas estas cosas hará el amor por vosotros para que
podáis conocer los secretos de vuestro corazón, y con
este conocimiento os convirtáis en un fragmento del corazón de la Vida.

Pero si en vuestro temor sólo buscáis la paz del amor
y el placer del amor,
Entonces más vale que cubráis vuestra desnudez y
salgáis de la la era del amor,
Para que entréis en el mundo sin estaciones, donde
reiréis, pero no todas vuestras risas, y lloraréis, pero no
todas vuestras lágrimas.

El amor sólo da de sí y nada recibe sino de sí mismo.
El amor no posee, y no quiere ser poseído.
Porque al amor le basta con el amor.

Cuando améis no debéis decir "Dios está en mi corazón",
sino más bien "estoy en el corazón de Dios".
Y no penséis que podéis dirigir el curso del amor,
porque el amor, si os halla dignos, dirigirá él vuestros
corazones.
El amor no tiene más deseo que el de alcanzar su
plenitud.
Pero si amáis y habéis de tener deseos, que sean estos:
De diluiros en el amor y ser como un arroyo que
canta su melodía a la noche.
De conocer el dolor de sentir demasiada ternura.
De ser herido por la comprensión que se tiene del amor.
De sangrar de buena gana y alegremente.
De despertarse al alba con un corazón alado y dar
gracias por otra jornada de amor;
De descansar al mediodía y meditar sobre el éxtasis
del amor;
De volver a casa al crepúsculo con gratitud,
Y luego dormirse con una plegaria en el corazón para
el bien amado, y con un canto de alabanza en los labios.